Stellantis impulsa llegada de Leapmotor a México con infraestructura en Lázaro Cárdenas
El grupo automotriz Stellantis confirmó la incorporación de la marca china Leapmotor a su portafolio de vehículos eléctricos en México, bajo un esquema de importación aprovechando la conectividad marítima del Puerto de Lázaro Cárdenas, en Michoacán, como punto de entrada para las unidades.
Durante una entrevista, Rafael Paz Valenzuela, director de Leapmotor en Stellantis, detalló que la infraestructura logística para esta nueva marca ya está plenamente operativa dentro del grupo, permitiéndo una integración inmediata sin requerir capital adicional para activos fijos de transporte.
En el marco del EV Day 2026, dijo que:“estos vehículos llegan al puerto de Lázaro Cárdenas, Michoacán, donde nosotros ya hoy en día tenemos una operación grande. Importamos vehículos de China para otras marcas como RAM y Dodge. Realmente ya tenemos ahí la infraestructura lista para recibir estos nuevos modelos”.
Sin inversiones adicionales en logística
El grupo automotriz explicó que la red logística actual es suficiente para absorber los flujos de la nueva marca.
Pues al utilizar los patios y procesos de despacho aduanal ya establecidos en la costa del Pacífico, Stellantis busca optimizar los costos de operación desde el primer día.
En cuanto a las proyecciones de volumen, aunque no se revelaron cifras exactas de desembarque, Paz Valenzuela aseguró que el plan contempla un crecimiento «bastante importante» durante el resto del año.
Estrategia comercial y tecnológica
Leapmotor se suma como la séptima marca del grupo en México, enfocándose exclusivamente en Vehículos de Nuevas Energías (NEV) y su oferta principal incluirá vehículos híbridos de tipo Rango Extendido (EREV, por sus siglas en inglés).
Pues de hecho, este sistema combina la propulsión eléctrica constante con un motor a gasolina de 1.5 litros que actúa únicamente como generador para recargar la batería, eliminando la transmisión mecánica directa a las ruedas.
De acuerdo con la compañía, la tecnología permite alcanzar autonomías de hasta 1,000 kilómetros, posicionándose como una solución para la infraestructura de carga actual en el país.
Regulación y manufactura local
Respecto al entorno comercial y los aranceles a vehículos de procedencia china, el directivo explicó la operación se ejecutará bajo el esquema de cupos de importación vinculados a la huella industrial de Stellantis en territorio nacional.
“Como tenemos infraestructura de producción en México (complejos de Toluca y Saltillo), tenemos la oportunidad de importar sin aranceles el 10% de lo que producimos desde mercados donde no tenemos tratados, como China”, explicó Paz Valenzuela.
Finalmente, la operación de posventa y distribución de refacciones estará centralizada en Mopar, la división de servicios del grupo.
Esto garantiza que la nueva marca cuente con el respaldo del centro de partes y la red de garantías ya establecida en el mercado mexicano, cerrando así el ciclo logístico y de servicio al cliente.
GH
