2 de cada tres remolques en México tienen hasta 20 años de uso

México opera con una flota de remolques y semirremolques cada vez más envejecida. Actualmente, dos de cada tres unidades que circulan en el país tienen entre 15 y 20 años de antigüedad, un fenómeno impulsado por la constante importación de equipos usados desde Estados Unidos.

«Hay una mezcla de productos en el país. Dos terceras partes de la flota tienen 15 o 20 años de envejecimiento, porque durante los últimos años están llegando productos usados», señaló Jorge Martínez Madero, presidente de la Asociación Mexicana de Fabricantes de Equipos (AMFE).

Durante una conferencia de prensa organizada por la AMFE y la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), Margarita Alcántara, directora ejecutiva de la AMFE, informó que en 2025 ingresaron al país más de 22 mil remolques y semirremolques usados que fueron emplacados, entre ellos unidades con casi cinco décadas de antigüedad.

«En 2025 se importaron un poco más de 22 mil unidades, y el año más antiguo de modelo de importación es 1977», expuso.

Datos de la Dirección General de Autotransporte Federal (DGAF), de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), muestran que la edad promedio de la flota nacional es de 19.68 años. Del total de unidades registradas, el 31.1 por ciento tiene 10 años o menos; el 39.6 por ciento, entre 11 y 26 años, y el 29.3 por ciento corresponde a remolques modelo anterior al año 2000.

Con base en esa distribución, se estima que alrededor de 208 mil remolques y semirremolques en circulación tienen más de 25 años de antigüedad.

Para los fabricantes, el principal factor detrás del envejecimiento de la flota es la llegada de unidades usadas provenientes de Estados Unidos, donde los equipos que concluyen su ciclo operativo encuentran un segundo mercado en México gracias a sus menores costos.

«La mayoría de un tercio estaba por debajo de los 100 mil pesos y, si no recuerdo, una cuarta parte estaba abajo de los 50 mil pesos», indicó Alcántara.

La diferencia de precios ha frenado la renovación del parque vehicular, especialmente entre pequeños transportistas, para quienes adquirir un remolque usado representa una alternativa mucho más accesible que comprar una unidad nueva.

Remolques diseñados para otra carga

Además del envejecimiento de la flota, la industria advirtió que la importación de remolques usados también representa un riesgo operativo, ya que muchos de estos equipos fueron diseñados para condiciones de carga distintas a las que enfrentan en México.

Integrantes de la mesa directiva de la AMFE explicaron que gran parte de los remolques importados provienen de Estados Unidos, donde los límites de carga son menores que los permitidos por la regulación mexicana, por lo que al operar en el país suelen trabajar por encima de las capacidades para las que fueron fabricados.

«En Estados Unidos las cargas promedio son de 20 toneladas o menos. En México, nuestra NOM-012 permite cargas de 30 a 32 toneladas en combinaciones sencillas. Un equipo diseñado para cargar 65 por ciento del peso autorizado en México está rebasando su capacidad de frenado, de estabilidad y de estructura en sí», explicó la mesa directiva de la AMFE.

Los fabricantes advirtieron que esta combinación de unidades antiguas, mayores exigencias de carga y una baja tasa de renovación incrementa los riesgos en las carreteras, tanto por el desgaste natural de los equipos como por operar bajo condiciones para las que no fueron diseñados.

Publicaciones Similares