Cambios geopolíticos, ciberataques y robo obligan a replantear estrategias de aseguramiento en logística: Marsh
El incremento de los conflictos geopolíticos, las afectaciones en corredores marítimos, los ciberataques y el robo al transporte de carga están modificando la forma en que empresas y aseguradoras evalúan los riesgos dentro de las cadenas de suministro, lo que ha llevado a fortalecer las estrategias de aseguramiento y continuidad del negocio.
Durante el XXVII Foro Nacional del Transporte de Mercancías, Astrid Karam, vicepresidenta de Marine Cargo & Logistics de Marsh México, señaló que la capacidad de respuesta de las empresas ya no depende únicamente de mantener la operación, sino de contar con respaldo financiero para enfrentar interrupciones que afectan el movimiento de mercancías.
«La resiliencia operativa es insuficiente si no viene acompañada de resiliencia financiera», afirmó.

Disrupciones internacionales exhiben riesgo
Los conflictos geopoíticas en Asia han obligado a algunas navieras a modificar sus rutas y utilizar el Cabo de Buena Esperanza, lo que incrementa los tiempos de tránsito, el consumo de combustible, la concentración de carga en puertos y los costos del transporte.
Añadió que estos escenarios también elevan la exposición a incidentes cibernéticos, generan presiones sobre los precios de las materias primas y pueden restringir la disponibilidad de coberturas de seguro para determinadas rutas o zonas de conflicto.
La directiva señaló que las limitaciones de operación en el Canal de Panamá, junto con el robo al transporte de carga y otras interrupciones en corredores logísticos, continúan provocando retrasos en las entregas, mayores costos y riesgos de incumplimiento de contratos.
Transporte intermodal demanda mayor claridad
Karam indicó además que el crecimiento del transporte intermodal ha hecho más importante establecer con precisión las responsabilidades de cada participante de la cadena logística cuando ocurren robos, daños o incidentes durante las maniobras de carga, descarga o traslado de mercancías.
Aunque el transporte ferroviario presenta menores niveles de robo que el autotransporte, señaló que es necesario definir contractualmente quién responde en cada fase del recorrido para evitar controversias y reducir pérdidas económicas.
La renovación de flotas y el uso de tecnologías de asistencia a la conducción contribuyen a disminuir la frecuencia de accidentes.
Mientras que una gestión del riesgo requiere la participación coordinada de las áreas de logística, operaciones, finanzas, compras y administración para anticipar contingencias y fortalecer la continuidad de las cadenas de suministro.
Cabe destacar que Marsh desarrolla mapas de riesgo para identificar vulnerabilidades desde el origen de la operación hasta la entrega de la mercancía, además de ofrecer coberturas de seguros, planes de continuidad del negocio, gestión de crisis, atención de siniestros y evaluaciones sobre interrupciones operativas.
