Union Pacific defiende acuerdo con CN para conectar Canadá y México
Union Pacific (UP) defendió su acuerdo con Canadian National (CN) para ampliar el acceso ferroviario entre Canadá y México a través de Eagle Pass, Texas, al sostener que la operación incorporará una alternativa adicional frente a Canadian Pacific Kansas City (CPKC) y fortalecerá la competencia en el transporte de carga con destino al mercado mexicano.
Todd Rynaski, vicepresidente sénior de Estrategia de Union Pacific Railroad, respondió a las críticas de BNSF Railway y CPKC, que han cuestionado que los convenios de la compañía reduzcan las opciones para los usuarios y consideren innecesarios los procesos de integración ferroviaria.
Según Rynaski, los nuevos derechos de operación otorgados a CN estarán limitados al tráfico entre Canadá y México y no modificarán la competencia por los movimientos con origen o destino en Estados Unidos.
Afirmó que Union Pacific y BNSF continuarán compitiendo por ese segmento tanto en México como en Canadá.
Conexión con Ferromex
El acuerdo permitirá a CN utilizar la red de Union Pacific para conectar Canadá con Eagle Pass y posteriormente acceder a la red de Ferromex, que opera en México bajo control de Grupo México Transportes (GMXT).
La ferroviaria sostiene que esta alternativa permitirá competir de manera más directa con CPKC, que actualmente dispone de una conexión ferroviaria de línea única entre Canadá y México.
El directivo señaló que la estructura vigente de CN para atender ese mercado implica una ruta con tres operadores ferroviarios y dos transbordos, lo que, desde su perspectiva, dificulta competir con el servicio de CPKC.
Por ello, busca reducir esas desventajas y ofrecer a los clientes una alternativa adicional para mover mercancías hacia México.
Chicago, otro frente de la disputa
La disputa también involucra los derechos de operación sobre la red Elgin, Joliet & Eastern (EJ&E), en el área metropolitana de Chicago.
UP argumenta que ampliar su acceso a esta infraestructura facilitará desviar parte del tráfico que actualmente atraviesa el núcleo ferroviario de Chicago y reducir la congestión de la red.
Aunque esta medida está enfocada en la operación ferroviaria en EE.UU., la empresa señala que una mayor fluidez en Chicago tendría efectos sobre las cadenas de suministro que conectan a los tres países, reduciendo retrasos en uno de los principales puntos de intercambio ferroviario de Norteamérica.
Niega que acuerdos sustituyan a la fusión
Rynaski también rechazó que los acuerdos con CN puedan considerarse sustitutos de la propuesta de fusión entre Union Pacific y Norfolk Southern.
Explicó que, si bien las alianzas entre empresas ferroviarias pueden generar beneficios, tienen un alcance limitado frente a una red integrada bajo una misma estructura operativa.
Como ejemplo, cuestionó la capacidad de las alianzas para mantener compromisos de largo plazo y citó el caso de Meridian Speedway, corredor operado por Norfolk Southern, Kansas City Southern y posteriormente CPKC.
Aseguró que la relación con la canadiense mejorará dos corredores ferroviarios estratégicos, pero que el impacto sería menor frente a la integración con Norfolk Southern.
La empresa calcula que dicha fusión daría paso a un servicio de línea única en aproximadamente 10 mil rutas interlínea que actualmente requieren la participación de dos redes ferroviarias.
Además, abriría oportunidades de servicio de línea única en otras 88 mil rutas intercontinentales en las que actualmente el transporte de mercancías se realiza por carretera.
