Automotrices endurecen requisitos a proveedores ante revisión del T-MEC

La revisión del T-MEC está endureciendo los requisitos para los proveedores del sector automotriz en Norteamérica, al exigir mayor trazabilidad, contenido regional y capacidades tecnológicas como condición para mantenerse en las cadenas de suministro.

Gabriel Padilla Maya, director general de la Industria Nacional de Autopartes (INA), advirtió que el proceso en curso trasciende una negociación comercial y apunta a un rediseño de la política industrial en la región.

“La revisión del T-MEC no representa únicamente una negociación comercial, estamos frente a un rediseño de la política industrial de Norteamérica”, señaló durante el panel “T-MEC 2026: lo que viene y cómo convertir los cambios en oportunidades de negocio”.

Explicó que las decisiones que se adopten en los próximos meses influirán directamente en la localización de inversiones, la evolución de las cadenas de suministro y las capacidades que deberán desarrollar fabricantes y proveedores.

En este contexto, producir a bajo costo dejó de ser suficiente, el experto dijo que “Las empresas deberán demostrar origen de insumos, trazabilidad, integración regional y capacidades tecnológicas”, sostuvo.

Además Padilla advirtió que el mayor riesgo para las empresas no es el resultado de la revisión del acuerdo, sino la falta de adaptación a las nuevas condiciones del mercado.

“El mayor riesgo no es la revisión del T-MEC, es permanecer inmóviles mientras el entorno cambia”, afirmó.

Además de los cambios regulatorios, el sector enfrenta presión en materia arancelaria. Actualmente, el sector automotriz mexicano enfrenta tarifas de hasta 25 por ciento, mientras que otros países han negociado niveles cercanos a 15 por ciento, lo que genera desventajas competitivas.

A la par, la revisión del tratado incorpora temas como reglas de origen, contenido regional, acero y aluminio, así como seguridad económica y resiliencia de las cadenas de suministro, con el objetivo de reducir la dependencia de Asia.

La revisión del T-MEC está endureciendo los requisitos para los proveedores del sector automotriz en Norteamérica.  ia

Padilla indicó que este proceso está impulsando una transformación en la industria, donde el valor agregado se desplaza hacia áreas de mayor contenido tecnológico.

“El valor se está moviendo hacia la electrónica automotriz, semiconductores, baterías, software e inteligencia artificial”, dijo.

Agregó que la competitividad ya no depende exclusivamente de la capacidad productiva.

“La competitividad ya no depende solamente de la planta, depende de la capacidad de ofrecer trazabilidad, digitalización y cumplimiento”, puntualizó.

Por su parte, René Mendoza Acosta, presidente nacional de cadenas de proveedores de la industria en México (Capim), señaló que las empresas enfrentan el reto de alinear su oferta con las nuevas exigencias de los compradores.

“Captar los requerimientos de compra no es una tarea fácil, el reto es hacer el ‘match’ con las capacidades de las empresas en México”, afirmó.

Indicó que los compradores están elevando sus criterios de selección y priorizan proveedores con mayor integración regional, innovación, velocidad de respuesta y confiabilidad.

De acuerdo con los especialistas, factores como la disponibilidad de energía, talento, cadenas de suministro más cortas y menor exposición a riesgos geopolíticos están ganando peso en las decisiones de inversión.

En este escenario, las empresas que no fortalezcan sus capacidades tecnológicas ni su integración regional podrían quedar fuera de las cadenas de suministro en Norteamérica.

“No desarrollar proveedores regionales o mantener dependencia de insumos externos puede significar perder oportunidades o desaparecer”, advirtió Padilla.

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