Última milla y reparto, nuevos focos de la electromovilidad en México: EMA
ENTREVISTA
La electrificación del transporte en México está ampliando su alcance más allá del uso particular y comienza a concentrarse en segmentos operativos como la última milla y el reparto urbano, impulsados por la necesidad de reducir costos logísticos y emisiones en ciudades con alta demanda de entregas.
De acuerdo con Eugenio Grandío, presidente de la Electro Movilidad Asociación (EMA), la adopción de vehículos eléctricos en este segmento ya es una tendencia visible en el mercado mexicano, especialmente en empresas de mensajería, servicios urbanos y plataformas de movilidad.
El directivo explicó a Vías de México que el interés por la electrificación de flotillas no se limita a grandes corporaciones, sino que también incluye negocios de menor escala enfocados en distribución local.
“Desde un negocio que se dedica a repartir flores, tintorería, servicios de mensajería, ya el pensar en un vehículo eléctrico puede traer muy buenos beneficios”, señaló.
Mercado en crecimiento
De acuerdo con el reporte anual de la EMA, el mercado de vehículos electrificados en México experimentó un crecimiento del 38.5% al cierre de 2025, alcanzando 96,636 unidades vendidas entre tecnologías 100% eléctricas, híbridas enchufables y de rango extendido, en comparación con el año previo.
Para el primer trimestre de 2026, se vendieron más de 25,000 vehículos eléctricos e híbridos conectables, un crecimiento del 21.6% en comparación con el mismo trimestre del año anterior, acorde al Barómetro de la EMA
Mientras que el segmento de vehículos utilitarios y logísticos ligeros representa el de mayor volumen de adopción para los modelos 100% eléctricos de batería (BEV).

Logística urbana impulsa la adopción
El crecimiento del comercio electrónico y los servicios de entrega ha incrementado la importancia del llamado último kilómetro, que corresponde al tramo final de distribución hacia el consumidor final, una etapa caracterizada por altos costos operativos y congestión urbana.
En este contexto, la electromovilidad se coloca como una alternativa para reducir gastos de combustible y mejorar la eficiencia de las empresas en rutas cortas dentro de las ciudades.
Grandío destacó que el principal incentivo para la adopción en este segmento es el ahorro de las operaciones, ya que los vehículos eléctricos pueden representar una reducción importante frente a los costos de combustión interna.
“Para una empresa que lo que le importan son los costos, pues lo hace muy interesante”, indicó.
Más opciones para flotillas comerciales
El representante de EMA señaló que el mercado mexicano ya cuenta con una mayor oferta de vehículos eléctricos orientados a usos comerciales, incluyendo vans de reparto y unidades ligeras para servicios urbanos.
Este crecimiento permite que la electrificación deje de estar concentrada en autos particulares y comience a integrarse en operaciones logísticas y de distribución.
Asimismo, explicó que la expansión de infraestructura de recarga también ha sido un factor estratégico para facilitar su adopción, al reducir los tiempos y distancias de carga en zonas urbanas y carreteras.
Electrificación gradual del transporte urbano
El enfoque hacia la última milla forma parte de una tendencia más amplia de electrificación del transporte, que incluye desde autos particulares hasta vehículos de carga ligera y servicios urbanos.
EMA ha señalado que la transición debe darse de forma progresiva en todos los segmentos, incluyendo motocicletas y unidades de reparto, debido a beneficios asociados con eficiencia energética, reducción de ruido y mejora en la calidad del aire en zonas urbanas.
Perspectivas del sector electrico
Aunque el crecimiento de la electromovilidad en el segmento de reparto es consistente, el sector enfrenta retos relacionados con costos iniciales, infraestructura de carga y condiciones regulatorias.
Pese a esto, la última milla se perfila como uno de los principales motores de adopción de vehículos.
